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martes, enero 29, 2008

Cayucos sin pescado

La producción de la pesca global se ha quintuplicado en los últimos 40 años, según la FAO, y esto ha tenido como consecuencia que más del 70% de las pesquerías del Mundo estén sobreexplotadas.

Como nos recordaba recientemente The New York Times y, desde hace más tiempo, múltiples personas y colectivos de cooperación y ecologistas, la cuestión es bien sencilla: una importante flota de pesqueros modernos, de forma legal o ilegal, llega a acuerdos con los países de la zona para poder extraer sus recursos pesqueros, a cambio de fondos económicos.

El resultado es la competición desigual con la flota artesanal de cayucos que contempla cómo la efectividad de las embarcaciones europeas, chinas o de otras latitudes, vacía su costa de peces. A partir de ahí los occidentales podemos incrementar nuestra dieta en el sano pescado - no local, dado el calamitoso estado de las reservas propias, sino importado de zonas con creciente sobrepesca, esto es, a costa de que otros coman menos pescado, vital para muchas comunidades pobres del Mundo.

La producción de la pesca global se ha quintuplicado en los últimos 40 años, según la FAO, y esto ha tenido como consecuencia que más del 70% de las pesquerías del Mundo estén sobreexplotadas.
Sin ser pescadores, las personas con más recursos monetarios disfrutamos de múltiple variedad de aquéllos, capturados en medio Planeta y servidos en la mesa a través de una enorme cadena industrial que está a la búsqueda de la mayor rentabilidad, sin reparar en tamaños, cuotas o límites: se prodiga, como ha advertido Greenpeace, la pesca pirata, que acaba en nuestros platos, a través de nuestros puertos, y que finalmente es “tolerada” de una u otra manera en beneficio del abastecimiento alimentario en Occidente.

La cuestión se hace se hace aún más sencilla en África. Resulta que nuestra abundancia de dieta pesquera está relacionada con la inmigración africana.
El declive de recursos naturales pesqueros en el continente ha motivado que la ya escasa economía local se haya visto deprimida, forzando a usar los barcos de pesca artesanales, mucho menos intensivos en la captura, para que emigre su población, despojada de una parte muy importante de sus ingresos.
Se dirá que no, que es que los gobiernos son corruptos, y que mi plato no tiene que ver con su drama, en un habitual ejercicio de limpieza de conciencia del que abusamos habitualmente. Pero lo cierto es que los cayucos, repletos de personas, vienen a buscar en estas latitudes lo que otrora estaba en las suyas.
No sólo el pescado.
También múltiples recursos naturales, hidrocarburos, etc. que tienen su destino final en los países más consumidores de bienes del Mundo, entre los que se encuentran los canarios. Entonces, quizás, antes de pronunciar aquello tan triste de la invasión, debamos cuestionarnos sobre realmente quién está invadiendo a quién.
Juan Jesús Bermúdez

jueves, julio 26, 2007

Captaciones excesivas de agua en la cuenca del Guadaíra

La Sociedad Ecologista Alwadi-ira – Ecologistas en Acción- quiere denunciar a través de los medios de comunicación el creciente número de captaciones de agua que se están registrando en la cuenca del Guadaíra. Esta situación se está agravando por el gran número de pozos que se han perforado en estos últimos años bien en la misma ribera del río bien en propiedades colindantes al mismo.

El cauce del río Guadaíra además del intenso estiaje que padece en los meses de verano se ve mermado por estas captaciones que están proliferando sin ningún tipo de control. Estos mismos efectos de sobreexplotación lo está padeciendo el acuífero.

La gran mayoría de estas captaciones se pueden detectar en fincas destinadas a la actividad olivarera y que están cambiando su tradicional cultivo de secano por el de riego por goteo.
Un alto número de las instalaciones de bombas en las márgenes del Guadaíra o de pozos con poderosos motores en sus inmediaciones son relativamente nuevas si se observan sus características. Urge indudablemente una mayor vigilancia por parte de Confederación Hidrográfica del Guadalquivir para frenar esta dinámica.
Esta problemática se suma a las ya existentes y recogidas en el Programa Coordinado para la Recuperación y Mejora del río Guadaíra que se aprobó en el año 1.996 y cuya ejecución debería haber concluido en 2.003.


Alcalá de Guadaíra, 25 de julio de 2.007


Asociación "Sociedad Ecologista Alwadi-ira" (Ecologistas en Acción) Apdo. de Correos 226. Alcalá de Guadaíra. Sevilla. E-mail: alwadi.ira@gmail.com. Teléfono: 600033033

martes, junio 26, 2007

Campaña en defensa de la biodiversidad y la soberanía alimentaria

Campaña en defensa de la biodiversidad y la soberanía alimentaria

La campaña en Defensa de la Biodiversidad y la Soberanía Alimentaria reivindica los derechos colectivos de las comunidades indígenas, negras y campesinas sobre sus territorios y recursos. Su propósito es resguardar la soberanía alimentaria, valorar y visibilizar las propuestas agroecológicas de producción, preservar la diversidad biológica, cultural y productiva, frente a la privatización y patentamiento de la vida y de los recursos naturales
Fundación Swissaid, Grupo Semillas y Red Agroecológica del Caribe, RECAR

… Sembrar semillas nativas es sembrar soberanía y diversidad…

Las comunidades negras, indígenas y campesinas han sido las guardianas de la diversidad cultural y la riqueza natural de Colombia. Por generaciones nuestros pueblos han conservado sus conocimientos y prácticas productivas ancestrales, lenguas, creaciones artísticas y sus expresiones políticas alternativas. Aunque muchos de sus derechos colectivos y prácticas culturales están hoy protegidos por Convenios internacionales, la Constitución Política Nacional y la ley, en muchos casos los derechos sobre sus territorios y recursos naturales son ignorados y vulnerados.

Son muchas las amenazas que se ciernen sobre las comunidades rurales en un mundo globalizado. Las políticas de globalización y liberación económica, impuestas a través de acuerdos internacionales, tratados de libre comercio y programas de ajuste estructural impulsados por los países del Norte y los organismos financieros internacionales, lesionan la soberanía de las naciones, afectan la diversidad biológica y cultural, fomentan la sobreexplotación de los recursos naturales y vulnera la soberanía alimentaria.

En este contexto se plantea la campaña en Defensa de la Biodiversidad y la Soberanía Alimentaria, la cual reivindica los derechos colectivos de las comunidades indígenas, negras y campesinas sobre sus territorios y recursos. Su propósito es resguardar la soberanía alimentaria, valorar y visibilizar las propuestas agroecológicas de producción, preservar la diversidad biológica, cultural y productiva, frente a la privatización y patentamiento de la vida y de los recursos naturales.

La campaña denuncia la amenaza que representan las semillas y alimentos transgénicos, por sus nocivos impactos sobre el ambiente, la biodiversidad, la salud humana, la soberanía alimentaria y los impactos socioeconómicos, especialmente en la economía campesina. La liberación de semillas transgénicas es muy lesiva para un país megadiverso como Colombia, puesto que es centro de origen y de diversidad de variedades esenciales para mantener una agricultura y alimentación del mundo. La campaña se basa en una visión ética frente a la defensa de la vida, las semillas nativas y la biodiversidad.

La campaña promueve respuestas colectivas y la acción política frente a las amenazas que representan los transgénicos. Este es el caso de la declaratoria del: “Resguardo indígena Zenú, Territorio Libre de Transgénicos”, en octubre de 2005, por parte de 170 cabildos de cinco municipios de Córdoba y Sucre. Este es el primer caso en Colombia y constituye un importante precedente para muchas otras regiones y organizaciones del país. En el mundo existen más de 200 experiencias de territorios o zonas libres de transgénicos.

Los objetivos de la Campaña en Colombia:

- Visibilizar y valorar el papel de la organizaciones locales en el manejo y conservación de la diversidad biológica y cultural y producción agroecológica; que incluyan aspectos como: rescate, uso, manejo e intercambio de semillas criollas, diversificación de la producción, fortalecimiento de los mercados locales, visibilización del papel de la mujer en la cultura, la producción y la economía familiar.

- Promover acciones que permitan proteger los recursos genéticos frente a la biopiratería y frente a la introducción al país de cultivos y alimentos transgénicos.

- Promover el debate público y brindar información a las organizaciones locales y otros sectores de la sociedad sobre temas tales como: políticas públicas y legislación ambiental, biodiversidad, propiedad intelectual, agricultura, TLC, bioseguridad y transgénicos.

- Incidir en diferentes instancias de la sociedad: organizaciones locales, instituciones públicas, sectores académicos y los consumidores.

La estrategia de la campaña incluye acciones como:

- Conformar alianzas y redes regionales y nacionales de organizaciones campesinas, negras e indígenas, agroecológicas y otros sectores de la sociedad.

- Realizar foros regionales con amplia participación y talleres con las organizaciones que participan en la campaña.

- Desarrollar una estrategia de difusión de información y comunicación, a través de materiales, publicaciones, declaraciones, comunicados.

La campaña se promoverá en siete regiones del país: Caribe, Pacífico, cafetera, Santanderes, Huila y Tolima, Cauca y Valle y Sur de Bolívar.

Internacionalmente, la campaña se articulará con las iniciativas emprendidas por organizaciones amigas de la Oficina de Swissaid en Ecuador y Nicaragua.
También se vinculará con otras campañas en América Latina promovidas por la Red América Latina Libre de Transgénicos (RALLT) y la de Semillas de Vía Campesina, entre otras.
Las organizaciones convocantes - Fundación Swissaid, la RECAR y Grupo Semillas - cumplirán el papel de facilitadores y articuladores de las diferentes actividades de la campaña.

Las organizaciones y comunidades locales y otras organizaciones que participen, harán parte de las redes regionales de la campaña. Se pretende desarrollar estrategias y acciones de acuerdo a los contextos, la problemática y las necesidades de cada una de las regiones, y la articulación de objetivos y acciones comunes en el ámbito nacional e internacional.
Invitamos a las organizaciones que estén de acuerdo con los fundamentos y objetivos de la campaña, que se vinculen a esta y la incorporen a su trabajo.

Avances de la campaña

Durante el año 2006 en el marco de la campaña se han realizado seis foro-taller regionales de Colombia: Regiones de Córdoba y Sucre (en Sincelejo y Montería); Región del Tolima y Huila (en Ibagué); Región Valle y Cauca (en Caloto, Cauca); Región cafetera (en Riosucio Caldas) y Región de Santander (en Floridablanca).
En estos eventos se contó con una amplia participación de representantes de las organizaciones campesinas e indígenas, ONG, academia, algunas instituciones y sectores sociales comprometidos con la defensa del patrimonio ambiental del país, de la agricultura campesina e indígena y la soberanía alimentaria.

Así mismo, se identificó en cada región los temas más relevantes, de mayor impacto e interés y se logró conformar un grupo de organizaciones que se comprometieron a promover y coordinar la campaña en cada región.

El 27 y 28 de octubre en la ciudad de Cartagena, se encontraron más de 70 organizaciones de comunidades indígenas, campesinas, jóvenes y mujeres de la región Caribe donde manifestaron mediante una Declaración dirigida a la opinión pública y al Estado, que expresa el rechazo a las políticas que promueven la monopolización y privatización de los recursos naturales, la introducción de las semillas transgénicas y las políticas ambientales y agrarias que afectan a las comunidades rurales.

A mediano plazo, se busca consolidar una estrategia de articulación de los procesos y dinámicas regionales y de unión de esfuerzos para afrontar los temas estratégicos en el orden nacional e internacional y aportar en la construcción de una política pública que tenga como base las iniciativas locales en marcha.

Es así como en el año 2007, en el marco de la campaña se pretende promover la coordinación con otras redes, organizaciones, iniciativas y campañas similares o complementarias que se están adelantando en el país, y en otros países de América Latina (por Swissaid Ecuador y Nicaragua). Se pretende avanzar en los temas de incidencia que se definan en el ámbito regional y nacional. Adicionalmente se buscará avanzar en una estrategia de difusión de información a través de medios escritos, electrónicos y audiovisuales.

A continuación se presenta la declaración del foro público, realizado en Cartagena el 27 de octubre de 2006, en el marco de la Campaña Nacional, "En Defensa de la biodiversidad y la Soberanía Alimentaria", promovido por La Fundación Swissaid, El Grupo Semillas y la Red Agroecológica del Caribe (RECAR).

Declaración del foro por la defensa de la biodiversidad y la soberanía alimentaria.
Cartagena 27 de Octubre de 2006
Más de 70 organizaciones de comunidades indígenas, campesinas, jóvenes y mujeres de la región Caribe, reunidos en Cartagena.


Teniendo en cuenta que:

- La región de la Costa Caribe es un espacio de diversidad biológica, cultural y política.

- Las profundas inequidades de los modelos de apropiación territorial en la región han desconocido los aportes y los esfuerzos de los grupos humanos locales, han deteriorado la base natural y han generado condiciones de concentración de la tierra que hacen insostenible la vida para millares de personas.

- El Tratado de Libre Comercio- TLC, acordado entre los gobiernos de Colombia y Estados Unidos, enajena los recursos estratégicos y determina la pérdida de soberanía en muchos aspectos de la vida económica, social, cultural y política del país.

Entre muchos otros aspectos, para preparar a Colombia frente al TLC, se presiona la inserción en las denominadas cadenas productivas especializadas en proveer materias primas para la demanda de los países desarrollados.

Esto se hace con un enorme costo ambiental y socioeconómico como lo demuestran las plantaciones de palma africana, la caña de azúcar, la yuca amarga y demás materias primas para los llamados biocombustibles. Un enfoque de política que parte de la premisa de suponer que los ùnicos que pueden subsistir en el campo sean los eficientes y competitivos es una clara decisión de liquidar las poblaciones culturalmente ligadas al campo.

- En el país, el actual gobierno promueve reformas regresivas, antidemocráticas, inconsultas y excluyentes en temas estructurales ligados a la vida e integridad de comunidades rurales y aún, las urbanas. La ley de Desarrollo Rural (30S) es un claro ejemplo de ello.

- La integridad de los ecosistemas, base y patrimonio natural de Colombia, que la colocan como país megabiodiverso del planeta y centro de domesticación de cultivos, queda estructural y negativamente afectada con la puesta en marcha de la ley forestal y el código de Minas y con la ley de aguas en trámite. Tales políticas fragmentan la visión ecosistémica, privatizan los recursos y agotan la base de las comunidades asociadas a tales recursos.

- La biodiversidad y el conocimiento tradicional asociado a ella, son patrimonio colectivo de las comunidades indígenas, negras y campesinas, por lo tanto sobre ellos no se puede aplicar ninguna forma de propiedad intelectual a través de patentes.

- En el mundo existen fuertes cuestionamientos y evidencias sobre los riesgos e impactos de los cultivos y alimentos transgénicos sobre el ambiente, la biodiversidad y los efectos socioeconómicos del país y las comunidades locales.

Por lo tanto

1- Convocamos la unión y solidaridad de las organizaciones sociales, los estudiantes, académicos, Ongs, periodistas y demás sectores democráticos de la región Caribe, frente a las amenazas que afectan la integridad de los territorios, sus sistemas y los recursos locales, frente a las amenazas y políticas que afectan la integridad de los territorios y recursos de las comunidades locales.

2- Rechazamos los mecanismos e intenciones del proyecto de ley de Desarrollo Rural que actualmente cursa trámite en el Congreso. Es ilegal y atenta contra la integridad de más de 10 millones de personas que viven en el campo. Exigimos se archive el proyecto de ley y nos unimos a las demandas que adelantan otras organizaciones.

3- Rechazamos el TLC porque más que un tratado comercial, es una entrega de la soberanía nacional y de los recursos naturales que conlleva a una pérdida de los derechos de los ciudadanos colombianos y significa una imposición desventajosa hacia Colombia por parte de los Estados Unidos y porque no fue consultado con toda la sociedad. El TLC acentúa la pobreza, el desplazamiento y la inequidad.

4- Rechazamos la implementación de los monocultivos que causan enorme daño sobre los ecosistemas locales y sobre la estructura social y económica de las comunidades locales.

5- Rechazamos las leyes nacionales e internacionales que permiten la privatización de la vida y las actividades de biopiratería sobre nuestra biodiversidad y conocimiento tradicional.
Denunciamos que en la carta de entendimiento sobre biodiversidad y conocimiento tradicional incluida en el Tratado de Libre Comercio entre el gobierno colombiano con los Estados Unidos se amplia la aplicación de las patentes a todas las formas de vida y el conocimiento tradicional asociado, legitimando y fomentando la biopiratería del patrimonio genético de la Nación y especialmente, de los recursos genéticos y el conocimiento tradicional de las comunidades indígenas, negras y campesinas.

6- A su vez, la ley 1032 del 2006, que modifica el Código Penal respecto a la usurpación de derechos de propiedad industrial y derechos de obtentores de variedades vegetales, es una clara violación a los derechos de los agrícultores y las comunidades locales a mejorar, conservar y usar las semillas tradicionales. Rechazamos el carácter de esta ley, debido a que penaliza con cárcel y multas el uso no autorizado de semillas registradas o patentadas, dejando como única opción legal el uso de semillas registradas. Esta ley es una clara evidencia a favor de las patentes y control monopólico a favor de las transnacionales semilleras, lo cual llevaría a que los agricultores no utilicen sus propias semillas.

7- Rechazamos las políticas del Gobierno Nacional que permiten y promueven la introducción de cultivos y alimentos transgénicos. Especialmente rechazamos la introducción de maíz transgénico en la región Caribe por ser esta una de las regiones del mundo de mayor biodiversidad de semillas criollas de maíz y por el significado que tiene la cultura del maíz en toda la región, la cual se vería afectada por la introducción de las semillas transgénicas.

8- No aceptamos los programas de fomento agrícola y de ayuda alimentaria que contienen y promueven las semillas y alimentos transgenicas.

9- Respaldamos la Declaración del Territorio Indígena Zenú Libre de Transgénicos,suscrito en Octubre de 2005 por 177 cabildos, ubicados en 5 municipios de los departamentos de Córdoba y Sucre, como una estrategia de defensa de la cultura del maíz frente a la amenaza evidente de los cultivos transgénicos en la Región Caribe y en ejercicio de los derechos constitucionales para el gobierno propio de los territorios indígenas. Exigimos que las instituciones y autoridades gubernamentales reconozcan, respeten y apoyen esta decisión y hacemos un llamado a otras organizaciones indígenas, afrodescendientes y campesinas para que protejan sus territorios y los declaren libres de transgénicos.

10- Animamos y nos unimos a las marchas, protestas y demás acciones que en el Caribe y a nivel nacional expresen públicamente el rechazo a la ley de Desarrollo Rural. Hacemos un fuerte llamado a las mujeres, los niños, los hombres, los y las jóvenes, a los consumidores, a los académicos, investigadores y en general a los ciudadanos que comparten nuestras preocupaciones para que tomen parte decidida por las alternativas que planteamos.

11- Proponemos al gobierno colombiano, se tengan en cuenta las iniciativas de las comunidades para el manejo del territorio y las estrategias de conservación y uso de la vida.

¡Por una Colombia diversa, soberana y que respete los derechos de la gente y de la naturaleza!

Más información:
GRUPO SEMILLAS Diagonal 27 Nº 15-31 ofic. 202 Bogotá - ColombiaTel: 571-2855728 Telfax: 571-2855144
semillas@semillas.org.co - www.semillas.org.co

Por un Parque cultural

NOTA DE PRENSA

En el día de hoy 25 de junio de 2007 la Sociedad Ecologista Alwadi-ira – Ecologistas en Acción ha presentado un escrito a los distintos grupos políticos en el Parlamento Andaluz solicitando que sea declarado Gandul y Los Alcores como “PARQUE CULTURAL”

El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha aprobado, el pasado 2 de mayo, el proyecto de la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía, que sustituirá a la normativa vigente desde 1991. El proyecto integra en un único catálogo general tanto las dos figuras de protección estatales (Bienes de Interés Cultural y Bienes Muebles del Patrimonio Histórico Español) como las dos autonómicas (Bienes de Catalogación Genérica y Bienes de Catalogación Específica). Estas últimas se unifican en una sola categoría, denominada de Catalogación General. Junto a las figuras tradicionales de clasificación se instituye también la nueva categoría de Zona Patrimonial, a través de la cual se protegerán aquellos lugares que reúnan, en conexión con sus valores paisajísticos y ambientales, bienes de distinta naturaleza y cronología. Estas zonas podrán ser gestionadas por un órgano específico, denominado Parque Cultural, con la participación de administraciones y agentes sociales y económicos implicados.

Una de las zonas más ricas de la Provincia y que reúne las características para que se constituya un Parque Cultural son los Alcores.

En los últimos años estamos asistiendo a una rápida transformación de nuestra Sociedad y del Medio en el que nos ha tocado vivir. Estamos inmersos en un proceso de “Desarrollo” y “Crecimiento” tan vertiginoso que nos hacen pensar si éste es el deseado “Desarrollo Sostenible” que tantas veces hemos oído de boca de políticos y Administraciones y si este fenómeno es posible mantenerlo sin que se rompa el delicado equilibrio que nuestra “Sociedad del Bienestar” mantiene con la Naturaleza.

La comarca que hoy conocemos como “Los Alcores” no es ajena a este proceso de transformación que se constata entre otros aspectos en: un fuerte crecimiento de la población, desenfrenado desarrollo urbanístico, proliferación de actividades que atentan gravemente al medio ambiente como la extracción de áridos, campos de golf, roturaciones y pastoreo abusivos, sobreexplotación y contaminación del acuífero, desaparición del dominio público y cambio de uso, rápido deterioro de nuestro Patrimonio: Histórico, Natural, Cultural, Etnográfico, y lo que es peor, este proceso parece no tener a corto plazo visos de desaparecer.

Esta situación está llevando a Los Alcores a un progresivo deterioro, tanto de su Patrimonio Histórico como del Natural, Etnográfico, Cultural y Paleontológico que nada tiene que ver con el Desarrollo Sostenible. Es por eso, reuniéndose todos los elementos necesarios (incluido el legal) para la constitución de un PARQUE CULTURAL, se solicita se realicen cuantas gestiones sean necesarias para conseguir la meta propuesta, entre las que es fundamental, la aprobación por el PARLAMENTO DE ANDALUCIA de la presente propuesta.

En Alcalá de Guadaíra, a 25 de junio de 2007

Francisco Gavira Albarrán

Presidente de la Asociación “Sociedad Ecologista Alwadi-ira” (Ecologistas en Acción) Apdo. de Correos 226. Alcalá de Guadaíra. Sevilla. E-mail: alwadi.ira@gmail.com